Blog

Verónica Carrascosa

¡Promueve el talento en tiempos de agilidad!

Escenarios laborales y sociales especialmente alterados ponen a prueba cada día la capacidad de los liderazgos para acompañar a las personas. 

En este contexto, que parece haber definido muchas pautas que van a permanecer, los responsables de RRHH representan la clave -una vez más- para aprovechar el talento de las personas, procurando el desarrollo de su potencial y de las habilidades que requieren los nuevos entornos de agilidad, trabajo remoto y por proyectos.

En tal sentido, es posible que te estés preguntando: ¿cómo respondo con innovación y perspectiva a estos nuevos retos? Tal y como hemos mencionado, como profesional de RRHH necesitas facilitar a las personas herramientas que favorezcan su motivación y compromiso, pero necesitas hacerlo de forma diferente. Es decir, si la realidad laboral ha cambiado, has de adaptarte a ella con propuestas disruptivas que te permitan gestionar la dimensión humana más eficientemente.

Esta Certificación como MapsTell Guide te permite realizar ese abordaje a través de una propuesta visual, original, creativa e innovadora que favorece el diálogo y la empatía como componente fundamental de las relaciones interpersonales. Lo hace a través de cartografía asociativa basada en el Modelo DISC que de manera sencilla, intuitiva e incluso divertida, invita a las personas a descubrir por sí mismas los diferentes estilos de comportamiento, sus talentos y sus áreas de mejora.

A continuación puedes verlo de forma gráfica:

El Mundo de Diferencia

El Mundo de Diferencia es un viaje de autoconocimiento que vas a vivir en primera persona y con el que vas a aprender a guiar a los demás.  Imagínate que toda la geografía contemplada en el mapa muestra pautas claras sobre tu comportamiento, qué sientes y cómo te comunicas. Los más de 2.500 topónimos entre ciudades, pueblos, carreteras y mares, entre otros, revelan aspectos de tu personalidad: cómo eres, cómo te ven y te perciben los demás, cuáles son tus desafíos, y cómo puedes aprovechar esta información al máximo en todos los ámbitos de tu vida. 

Pero lo más importante de esta metodología es que, gracias a su desarrollo lúdico, te mueve constantemente a la acción, a explorar nuevas y mejores formas de hacer, a descubrir nuevos desafíos que cumplir y a elegir cómo, cuándo y qué hacer. 

Ahora bien, con esta herramienta y desde tu rol en RRHH, puedes identificar todas esas pautas de comportamiento en las personas y equipos de trabajo. De esta forma -por ejemplo- te resultará mucho más certero seleccionar quién es más adecuado/a para un puesto por su estilo conductual; te será más sencillo trazar un plan de formación o de liderazgo con mayor confianza respecto a qué habilidades o destrezas de una persona son susceptibles de mejora y/o desarrollo, y podrás crear espacios para la comunicación y expresión del talento con dinámicas tanto individuales como de equipos de manera impactante y original.    

La cantidad y la calidad de la información que obtienes de esta herramienta es invaluable y contribuye con rigurosidad a la toma de decisiones. En estas nuevas realidades laborales de proyectos y equipos que requieren de digitalización y de ser ágiles, se torna vital volver a poner en el centro a las personas y acompañarlas en sus necesidades de conexión, motivación y desarrollo.

Como MapsTell Guide obtienes las herramientas, productos y el software específico que necesitas para gestionar el factor humano de una forma menos intrusiva y más efectiva, ya que puedes incorporarlo rápidamente en tu práctica profesional y aplicarlo en procesos estratégicos de capacitación, orientación, selección y, fundamentalmente, en la atracción, desarrollo y retención del talento.

¡Contribuye a un Mundo de Entendimiento con MapsTell!

VER VÍDEO SOBRE QUÉ ES AQUI.

¡¡Plof!! Sí, sí. ¡Plof!

Y es que no todos los días estamos como aquella canción de Hombres G donde David Summers empieza cantando “Hoy me he levantado dando un salto mortal,…”.

Y no, no todos los días tenemos esa actitud del título de “Voy a pasármelo bien”.

Te ocurre a ti, a mí y por supuesto también a los trabajadores y compañeros de la empresa. Y esto, queramos o no, influye directa e inevitablemente en el rendimiento y la cuenta de resultados.

¿Cómo hacemos para motivar a los demás y en concreto a los trabajadores?

Podría poneros un listado de claves para mantener la motivación pero, ¿servirían para todos?
¿Acaso le motivan a Juan las mismas cosas que a Ana o que a Antonio o Isabel?

Por supuesto que hay cosas generales para todos y el listado vendría a ser algo como:

  • Escucha con atención lo que tengan que decirte.
  • Reconoce sus logros y alaba sus progresos.
  • Dales autonomía.
  • Ofrece flexibilidad de horarios y conciliación familiar.

 

De todo esto podemos encontrar información muy fácilmente pero como te decía no hay medidas que funcionen para todos porque cada uno de nosotros es diferente.

Lo que sí hay es una clasificación en base a 4 estilos de comportamiento que puede orientarnos mejor para entender esas diferencias y saber cómo adaptar nuestras medidas motivadoras. Esto viene del psicólogo William Marston que se centró en dar explicación a las conductas de las gente común.  ¿Te gustaría conocerlas?

La clasificación responde a las siglas DISC que vienen de cuál es la respuesta en cuanto a:

  • Dominancia
  • Influencia
  • Serenidad
  • Cumplimiento

Y esto mismo se asocia con un color para cada uno de ellos siendo éstos el rojo, el amarillo, el verde y el  azul.

De ahí que haya personas que será mejor motivarlas según su estilo de comportamiento que cogiendo la clasificación de MapsTell y para una primera idea breve sería:

  • Decisivo
    • Ofrecerle tareas variadas y desafiantes.
    • Dale mucha libertad en cómo hacer las cosas.
    • Hablarle de resultados y recompensas.
    • Reconoce sus logros con una palmadita en la espalda.
  • Influyente
    • Establece objetivos claros y permítele trabajar junto a otros.
    • Crea espacios en los que pueda compartir sus ideas y pensamientos.
    • Fomenta actividades de grupo fuera del trabajo.
    • Aprecia y reconoce públicamente sus habilidades y dale popularidad.

 

  • Estable
    • Define claramente sus tareas y establece o permítele hacer sus propios procesos y procedimientos.
    • Asignalé proyectos que pueda llevar de manera completa de principio a fin.
    • Dale espacio, un ambiente armónico, libre de conflictos y respeta su ritmo.
    • Ofrécele la oportunidad de ayudar a otros o contribuir y reconoce su apoyo al grupo.

 

  • Concienzudo
    • Establece un marco claro de trabajo, adelántale la información por escrito y habla con datos objetivos.
    • Haz una descripción precisa de la tarea donde disponga de tiempo para que pueda recopilar la información necesaria, analizar y reflexionar así como cuidar los detalles y la calidad.
    • Plantéale proyectos que requieran conocimientos específicos y experiencia.
    • Confirma que está realizando bien y correctamente según esperas su trabajo.

 

Ya sé qué te estás preguntando, sí. Y ¿cómo saber de qué estilo es cada uno?

No tenemos un detector de estilos automático en plan escanner que pasar a la gente pero casi. Sí sí, casi porque podemos “mapear” personas y equipos para un mejor entendimiento.

La verdad que es cuestión de hacer un test de diagnóstico o formarse algo en estilos conductuales.

Como es algo más largo de explicar de lo que sería un artículo en un blog, te animo para empezar a que descubras tú mismo/a tu propio estilo.

Puedes hacerlo en el siguiente enlace de manera totalmente gratuita a través del cuestionario de MapsTell visual y original que te pondrá sobre un mapa, literalmente: http://bit.ly/MapsTell

 

 

Y, por supuesto, te recomiendo conocer mucho mejor a tu equipo a través de alguno de los talleres de PersonalMapping para el que puedes solicitarnos información y ver opciones desde 4 horas modalidad in-company.

Para mejorar no solamente la motivación, si no también ventas, clima laboral, liderazgo y trabajo en equipo.

Un ambiente en el que sabemos cómo tratar a los demás y los demás saben lo que necesito y cómo lo prefiero, es sin duda un espacio más agradable y productivo con ese extra de empatía.

 

Más en mapstell.com

Es ver a una persona y ¡pam! ¡Etiqueta!

Sí, sin duda es lo que nos ha hecho evolucionar y sobrevivir como especie pues de lo contrario habríamos sido comidos por algún animal como por ejemplo un león por no haberlo etiquetado de fiero y peligroso. Pero ¿para qué en estos tiempos?

Saber de dónde viene esto de etiquetar a los demás ayuda a que nos demos cuenta de que continuamos haciéndolo porque nos fue útil en el pasado y lo es también en algunas situaciones. No obstante, en la mayoría de casos, a fecha de hoy, sirve para poco positivo ya que supone más una barrera que limita la comunicación y las buenas relaciones.

Las etiquetas justifican un comportamiento y no dan lugar ni oportunidad alguna al cambio. Además, corremos el riesgo de la profecía autocumplida en la que asumimos que si todo el mundo dice que soy “x” entonces es que “debo serlo”.

 

En esto de las etiquetas y sabiendo que vienen generadas por la mente como mecanismo de superviviencia, estarás de acuerdo conmigo que a fecha de hoy, prescindir de ellas en la mayoría de situaciones con personas, nos hará tener una mirada más amplia, empatizar mejor y obtener incluso mejores resultados en nuestro día a día ya sea laboral o personal.

No se me ocurre nada donde lo que hagamos no tenga alguna interacción con algún ser humano pues uno incluso aún y estando solos, nosotros mismos también interactuamos con nuestra propia  persona, esa auto interacción. Sí, nos hablamos, mantenemos con nosotros mismos un diálogo interno e incluso nos etiquetamos. ¿Eres consciente de qué te dices?

¿Has oído alguna vez eso de que el “lenguaje genera la realidad”?

Interesante enfoque este que escuché por primera vez de Rafael Echevarría en mi formación como coach ejecutivo y que daría para otro post e interesantísimo debate.

 

Volviendo a las etiquetas, además ¿sabías que dice mucho más lo que decimos de los demás sobre nosotros mismos que de los otros?

Sí, eso que decimos de otros, etiquetas principalmente o cosas que nos molestan, habla de nuestras limitaciones, de áreas ciegas o que nos cuesta reconocer y sobre todo de cómo vemos el mundo. Habla de nuestra percepción.

Me voy a centrar en la parte de comportamientos para poder explicar un concepto previo muy importante en esto de las etiquetas ya que solemos confundir lo que somos con lo que hacemos.

Para entender esto quiero traerte una una de las maravillosas frases que tiene la película de Forrest Gump, en concreto la de “Mi mamá dice que tonto es el que hace tonterías”.

¿En qué nos basamos para afirmar que alguien es “tonto” o cualquier otra etiqueta?

Si hacemos tonterías, ¿somos tontos?

Seguramente no seamos tontos pero ocurre que las personas etiquetamos a otros en función de las cosas que vemos que HACEN. Distinción importante SER vs HACER.

Mismo ejemplo serviría para por ejemplo la impuntualidad o el dicho de “un perro que maté…”.

Es importante matizar que esto es así porque hablamos de comportamientos y no de personalidad que es algo mucho más profundo que las meras acciones que son observables.

En asertividad se habla de atacar al hecho y no a la persona.

Ejemplo: Has llegado tarde vs eres un impuntual.

Ahí te puede interesar conocer el método de comunicación no violenta de Marshall Rosenberg que me encanta y viene fenomenal para poder decir lo que pensamos sin atacar al otro.

 

Ais! Etiquetas para qué las quiero.

 

De todas formas en esto de las etiquetas podría incluso atreverme a decir:

“Dime cómo etiquetas y te diré quién eres”

Sí, porque cada uno tenemos una preferencia u otra de hacer las cosas. Lo rápido y fácil es no darnos cuenta de que tendemos a pensar que la forma propia de uno es la mejor. Así al ver que otros lo hacen diferente a nosotros tendemos a pensar que son “x” en lugar de abrirnos a aprender sobre lo que vemos o ese mundo del otro.

En lugar de poner una etiqueta, te animo a preguntarte: ¿qué puedo aprender de esta persona o de cómo hace las cosas?

¿Qué hay más allá de la etiqueta?

Ampliemos nuestra mirada, nuestra forma de ver a las personas y al mundo.

Hace unos años, me di cuenta se daba una situación con una persona muy cercana a mí, en la que ésta quería tener la razón y yo sabía que no era exactamente así pero era difícil que la otra persona escuchara. Descubrí que con wikipedia no había necesidad de discutir ni desgastarme para hacer que entendiera.

¿Discutimos o lo miramos en wikipedia? – decía yo cada vez que veía que la conversación iba sobre algo que era o debía de ser de una determinada manera.

Con el tiempo hemos reducido las discusiones y además he ampliado mi visión de las cosas y no solamente por esta útil, libre enciclopedia online sino también porque las cosas a veces no son de una determinada manera, tipo blanco o negro y, si bien es cierto que hay muchísimo en internet y que uno puede encontrar casi todo ahí, no está todo.

Las discusiones las mantenemos con las personas y hay múltiples motivos o una gran variedad de temas sobre las que tenerlas aunque ¿podríamos no discutir? Y si así fuera ¿para qué?

No hay necesidad de discutirlo todo. Ojo que lo digo y reconozco que me llevó bastante tiempo digerir la frase:

“Se selectivo en tus batallas, a veces conviene más tener paz a tener la razón”.

Mathieu Ricard.

 

Hay cosas que son de una determinada manera y pueden demostrarse pero otras pues es bastante difícil pues están dentro de la cabecita de cada uno de nosotros. Me refiero a que cada uno tiene una opinión de las cosas, una forma de interpretar lo que vemos, sentimos o escuchamos. Y ahí el ingrediente mágico se llama empatía, ese ponerse en el lugar del otro y percibir desde dónde el otro ve su realidad. Sí, hablo de percepción.

De lo que en Programación NeuroLingüista o PNL dicen: “El mapa no es el territorio” – frase acuñada por Alfred Korzybsk.

Las personas vemos el mundo que nos rodea en función de nuestras experiencias previas vividas, la cultura, el entorno, la escala de valores, así como otros factores situacionales o transitorios como puedan ser las emociones, las motivaciones,… y es por lo tanto ahí donde pueden surgir dificultades en la comunicación como malentendidos y que entremos a discutir.

Principalmente porque pensamos que la otra persona debe sentir las mismas emociones que yo en determinadas situaciones o incluso actuar en función de mi esquema mental o expectativas. No hacemos el esfuerzo de saber desde dónde ve la otra persona el mundo o cuál es la percepción o su mapa. De hecho, una misma palabra puede incluso interpretarse de maneras diferentes.

 

Entonces, ¿discutimos?

Podemos discutir o hacer el esfuerzo de entender la forma en la que la otra persona percibe el mundo, es decir, cuál es la representación mental que se hace de lo que ve, escucha o siente.

De no hacerlo caeremos en poner etiquetas, emitir juicios, sacar conclusiones precipitadas y erróneas. En definitiva nuestra mirada hacia las personas y nuestras relaciones sociales se verá limitada y abocada al sufrimiento o la discusión.

Casi que podrían haber tantas interpretaciones como personas.

 

Y ¿qué hacemos para entendernos?

 

1. Diferenciar entre Hecho y Opinión.

Hay cosas que pueden demostrarse y son objetivas como los hechos donde todos afirmaríamos que es de determinada manera. Sin embargo, tenemos los juicios que podemos emitir sobre algo o alguien que son las opiniones.

 

2. Preguntar para saber desde dónde se está intrepretando.

Consiste en preguntar para ampliar nuestra mirada y poder empatizar mejor con el otro. Por ejemplo:

¿A qué te refieres con…?

¿En qué te basas para afirmar…?

¿Dónde ves que soy…?

¿Qué he hecho para que afirmes que…?

 

3. Distinguir entre ser vs hacer.

Las etiquetas que otros nos ponen son normalmente por lo que ven que hacemos.

Por ejemplo si llego tarde varias veces pues podrían etiquetarme como que soy impuntual. Si cambio una cita pues pueden etiquetarme como que soy una informal.

Es una forma de verlo y una forma de hablar pues confundimos comportamientos con identidad. No soy, hago algo y desde el esquema mental del otro y la interpretación que hace surge la etiqueta.

 

4. Admitir que el otro puede tener parte de razón y legitimar sus sentimientos para conectar.

Todos tienen razón desde su propio punto de vista. Puedes afirmar: Quizá sea así.

Se trata de priorizar la conexión.

También, la otra persona está en su derecho de sentirse dolida, triste o cualquier otra emoción. Ahora bien, cada uno es responsable de sus propios sentimientos y no somos nosotros los que ponemos triste a la otra persona sino que ella, en función de lo que piensa sobre la realidad y cómo la interpreta, hace que salga una u otra emoción.

 

5. Añadir compasión y amor en sentido amplio.

Es sin duda, desde donde podremos sacar otras interpretaciones a lo ocurrido.

En el caso de haberlo hecho nosotros, podremos explicar con asertividad, sinceridad y trasparencia.

Hay varias técnicas para esto.

Un modelo que me gusta es el de la Comunicación No Violenta (CNV) de Marshall Rosenberg.

  • Veo…
  • Siento…
  • Necesito…
  • Te pido…

A mí me ayuda sobre todo tener en mente que la otra persona hace o dice las cosas de la mejor forma que puede o sabe en ese momento y que en el fondo todos buscamos en cierta forma la aceptación o el amor del otro.

Un ejemplo sencillo podría ser en el trabajo donde un compañero te etiqueta como “aprovechada” o “trepa” o que afirmaría que le pones zancadillas cuando tú te limitas a hacer tu trabajo lo mejor que sabes, le dejas que haga algunas tareas para que aprenda o incluso crezca,…  Ahí tú con tu mejor intención y te encuentras con un enemigo.

Cada uno tenemos una forma egocéntrica de interpretar el mundo y las personas que nos rodean. Exprésate, pregunta, comunica. Elimina esas barreras o una manera limitada de ver a los demás.

Y ¿tú? ¿te armas películas mentales?

¿discutes o te abres a la realidad del otro?

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies